El expediente y la anamnesis
Un expediente por paciente con lo que hace falta antes de sentarlo en el sillón: datos personales y de contacto, contacto de emergencia, el representante legal si es menor de edad, y una anamnesis pensada para la odontología.
- Las alertas médicas que importan en el sillón: alergia a la penicilina, al látex o a los anestésicos locales, anticoagulantes y antiagregantes, bifosfonatos, endocarditis previa, diabetes, hipertensión, embarazo y lactancia, entre otras.
- El riesgo ASA, los hábitos —tabaco, bruxismo, respiración bucal— y la historia dental, con cada versión de la ficha guardada.
- Las alertas críticas quedan en una franja fija arriba de las pantallas clínicas, para que no se pierdan en el historial.
- El paciente puede llenar su anamnesis en una tableta de la clínica, y el odontólogo la revisa campo por campo antes de aceptarla.
- Se aceptan DUI, CUN, pasaporte o carné de residente como documento, y los pacientes se importan en bloque desde una hoja de cálculo.

