El sistema mira su agenda, no una lista aparte
Cada mañana prepara los avisos de las citas del día siguiente y, cada pocos minutos, revisa las que están por ocurrir. Usted no tiene que marcar nada: lo que esté en la agenda entra en el circuito.

Recordatorios de citas
El sistema avisa a cada paciente antes de su cita y recoge su respuesta, y le recuerda volver a su control cuando le toca. Usted ve en la agenda quién confirmó y quién no va a venir, sin llamar a nadie.
Antes de la cita
Cada mañana prepara los avisos de las citas del día siguiente y, cada pocos minutos, revisa las que están por ocurrir. Usted no tiene que marcar nada: lo que esté en la agenda entra en el circuito.
Por mensaje de texto (SMS) o por correo electrónico. La clínica elige su canal preferido, pero manda el consentimiento del paciente: por un canal que no aceptó no se le escribe, y si no aceptó ninguno, la clínica lo ve en una lista.
Si el aviso le llegó por SMS, responde 1 para confirmar o 2 para cancelar. Si cancela, la hora se libera y usted la ve libre sin hacer nada. Si responde 3, la clínica recibe el aviso de que quiere cambiar la fecha.
El envío automático por WhatsApp necesita plantillas aprobadas por Meta, y el sistema todavía no lo hace. Desde la cita, un clic abre WhatsApp con el recordatorio ya escrito y usted lo envía desde el número de la clínica, si el paciente autorizó ese canal.
Si la cita se cancela, su recordatorio se anula en el acto; si se reagenda, sale el aviso con la hora nueva. Y los mensajes del mes tienen un tope, para que un error no llene el teléfono de nadie.
Después del tratamiento
Cada procedimiento del catálogo puede llevar su intervalo de control: la profilaxis y el detartraje, a los seis meses; el mantenimiento de un implante, también. Al registrarlo en la visita, el recall queda programado; si se quita de la visita, se deshace.
Los recalls que vencen salen en una lista priorizada. Cada llamada o mensaje queda anotado, y un recall pasa a cita en un clic: al atenderla, se da por cumplido.
Un procedimiento quirúrgico deja pendiente el seguimiento de las primeras 24 a 48 horas, para preguntar cómo sigue el paciente.
Una decisión que conviene conocer
El recordatorio lleva el nombre de pila, la clínica, la fecha, la hora y el odontólogo. Nada más. Ni el motivo de la cita, ni el procedimiento, ni el diagnóstico.
No es un olvido: ese mensaje llega a un teléfono que puede ser familiar o compartido, y la vista previa se lee sin desbloquear la pantalla. Un recordatorio no puede ser la vía por la que alguien se entera de lo que su familiar vino a tratarse.
Si además quiere que sus pacientes pidan la cita por su cuenta, eso es la agenda en línea. Y lo que el sistema hace con sus datos está en seguridad.

Los recordatorios se encienden desde la configuración, cuando usted quiera.